Siempre que vemos un desfile de primavera verano, otoño invierno, alta costura o crucero comprobamos la perfección llevada a límites extremos. No hay error (a no ser que alguna modelo se caiga, cosa que sucede cada vez menos). Todo está listo, montado, sillas cada una con su nombre, con su regalo, su invitación, asientos, mantas, termos, hasta grandes regalos como un Amazona de Loewe de papel.