lunes, 18 de febrero de 2013

Goya 2013 (1 parte)

Aunque después de la Súper Bowl cualquier ceremonia del mundo se queda en mantillas comparada con esta, hasta los Oscar, debo comentarla.
Hay añadir que los Oscar, Goya, o cualquier otro evento, no tienen el mismo fin propagandístico que la Super Bowl, ni mueven tantas masas paralizando un país y medio continente. Por eso, que no extrañe que la gala de anoche fuera así de sosa. A esto hay que añadir que el presupuesto de cada uno (Súper Bowl/Oscar - Goya) es como si comparamos Tiffany con la bisuta de los puestos de playa hippies en esas noches de verano. No hay coloro.
Los Goya de este año, como el de otros no han hecho que mi sorpresa aumente, al revés, me lo imaginaba más o menos igual. El dinamismo creado en la gala de anoche amenizado, menos mal, por Eva Hache y sus comentarios con todo humano hicieron que no estuviéramos tan aburridos en una ceremonia donde la sosería estaba asegurada. Menos mal que empezó a comentar todo lo comentable, crisis, política, estilismos, actores, el "volver a parir" de Penélope Cruz...un no parar de críticas, y palabras con cariño, por supuesto, que no dejaron títere con cabeza. Para la próxima volved a elegirla. Denada.
La MEGA anécdota de la noche. El premio, ah no, que no es para vosotros, a mejor banda sonora. Y se vuelven a sentar. Desastre. Además lo quisieron arreglar con un "ha sido aposta". Mentirosa.
Hacemos un inciso con nuestra querida Pe, que con lo de ser mamá (le ha cogido el gusto) no acompañó a su "maridito" (como diría Mario V.) pero ahí estaba el árbol de navidad Pilar Bardem para acudir con Javi.


También se animó un poco la gala con Nieves Álvarez, que nadie se cansa de ver, con vestido de Stephane Rolland. Es una obra de arte. Muy espectacular y arquitectónico. En mi opinión lleva demasiado rojo que destaca comiéndose todo el vestido. Aun así se lleva un 9.
Norma Ruiz de Michael Kors. Vestido palabra de honor, muy visto. Normal, dorado, qué decir más. Un 4.

Megan Montaner de Naeem Khan. Un 5. Ese escote, tirantes, brillos y mil rayas para todos lados, no gracias.
Las tres asesorada por Victor Blanco.

Eva Hache. Horrendo. ¿Esos bolsillos qué hacen ahí? De Juanjo Oliva, un 4.

El destrozamiento máximo de la ceremonia lo provocó la aparición de Ana Obregón. ¿Se ha puesto más tetas? ¿de qué película de época ha buscado ese vestido? ¿no sabe lo que es un espejo? No le damos ni nota. 

 Amaia Salamanca de Zuhair Murad. No me gusta. Lo siento pero con el partidazo que tiene esta chica y que haya aparecido así es un no entender. Un 4. 

 Paula Echevarría, muy mona. Ojipláticos nos hemos quedado al oir que este vestido era de Dolores Promesas. ¿Pero esa marca no hacía camisetas? Un 8. Ponemos de ejemplo para comparar a Blanca Suárez todo el rato.

 Goya Toledo de Elie Saab. Me dio un deja vu al ver este vestido que me pareció vérselo puesto en otras ocasiones. Muy idéntico y demasiado visto. A lo que hay que añadir el exceso de brillos que hizo bajar la iluminación de la sala para no cegar a los asistentes. Un 6 porque es de Elie y sin tantos joyones y otro pelo estaría mejor.

Dafne Fernández que nadie la invitó pero siempre se cuela en todos los saraos. Con vestido de Stella McCartney. Perfecta. Un 7.

Aida Folch con vestido azul de Armani. Un 5 raspado. Muy simple pero le queda bastante bien.

Mar Saura de encaje blanco y peplum con motivos florales. El peplum está pasadísimo. Un 4.

 Marta Etura se atrevió con el blanco al igual que Mar Saura con este diseño de Dsquared. Un 4. Muy raro.

Nadia Santiago de Adolfo Domínguez. No, o sea, no. La palabra más repetida en esta entrada es "no" pero es que dice tanto en tan poco. En dos letras puede cargarse un look y horas de trabajo. Por eso digo "no" a este look. Un 4.

Candela Peña llamó bastante la atención con el discurso al recoger el premio y con este vestido de Davidelfin. Ese vestido no es de Davidelfín, a mi no me engaña, es un agujero a la sábana de la cama por donde sacó la cabeza. Se lleva la peor nota. Un 3. ¿Y ese pelo cómo se te ocurre?

 Loles León siempre destacando por su "vestimenta". Momento "Angelina" al enseñar la pierna. Un 4.

 Michelle Jenner de Andrew GN. Un 4. El barroquismo al cuello no me convence, al igual que el cinturón con la caída de corte sirena. No. 

Manuela Vellés de Óscar de la Renta. Parecía que habían juntado dos vestidos. El blanco y negro sí, pero en ese vestido no. Un 4.

 Ahora sí que sí, Vicky Martin Berrocal o cómo copiar mal los diseños de Elie Saab. Ana Milán apareció con un vestido de la andaluza que no le quedaba precisamente bien. Un 4.

 Inma Cuesta de Lorenzo Caprile. Vestido imitación escamas, demasiado pasadillo. Un 4.

Maria Valverde de Nina Ricci. Un vestido de tiempos lejanos. Mal. Un 4 por ese ceñimiento que no te dejaba respirar. 

Belen Rueda siempre viste de Carolina Herrera pero esta vez no ha acertado nada. Ese cuello no hay por dónde cogerlo. Un 4 por comer chicle durante la gala.  Acuérdate de nosotros para la próxima, Belén. Ese peinado tampoco. Un beso.

 Ana Fernández de Santos Costura. Nude, color maquillaje, pedrería, palabra de honor...un 4.

Manuela Velasco con un vestido amarillo de Gucci que no pasó desapercibido. Arriesgó acertando, pero ese volante cual jarrón de Murano no es bien. Un 7.

 Maria León y EL moño, EL moño. ¿Dónde se cree que iba? Diseño blanco inspiración griega muy camisero de   Gucci. Vestido regu y el moño no es bien. Seguro que se lo hizo en casa mientras estaba planchando y luego se le olvidó quitárselo. Un 5 por el moño. 

Ángela Molina de negro, muy soso el vestido de Lorenzo Caprile, un 4. A ver si nos teñimos el pelo, o unas mechitas. 

 Juana Acosta de Armani. Un 8 por decir "me ponga lo que me ponga siempre voy bien"

 Macarena García de Dior. Simplicidad que gusta. Un 7. Se fue a casa con el premio que no sabe dónde colocarlo.

 Adriana Ugarte. Niña, no puedes ir a los Goya con vestido corto. Es como si vas a Mcdonals con un vestido largo de Elie Saab, pues que no pega ni con cola. Así te ha pasado con este vestido de Second Skin & Co. Un 4. 
Que se me olvida. Menudo error garrafal al equivocarte dando el premio. La que has liado.

 Irene Escolar de Blumarine, en coral. Este ya lo vimos en alguna premiere o festival, no recuerdo cual, pero aun así mantiene su 8.

Maribel Verdú apareció con este diseño de Raf Simons para Dior. Perfecto. Un 9.

Y ahora sí, la reina de la noche, Blanca Suárez. El ejemplo de comparación para poner notas a las demás. Un ajustado vestido de Emilio Pucci en negro y asimétricos que le quedaba como anillo al dedo. Un 10.

El Goya honorífico esta vez ha recaído en manos de Concha Velasco. Manuela Velasco apareció con el premio en la mano para dárselo a su tía. 
Se lo merece por su extensa  carrera. Infinidad de películas, series o anuncios   como el de Indasec han forjado una trayectoria muy admirada para esta chica ye-yé. Hasta se ha subido en varias ocasiones al escenario. Su envidiada personalidad ha conquistado a todos haciendo que sea un cabezón muy  justificado. Olé ella. 
Ahora comento su estilismo de la noche. Traje de en terciopelo negro, de Armani. Una elección apropiada para un 5. 

Aquí termina una edición más de los Goya. Una edición llena de anécdotas, imprevistos, risas, lloros, equivocaciones y sorpresas. Donde ha cabido el musical de Broadway o se ha intentado, y la animación por parte de Eva para amenizar la noche. 

Pd: mañana segunda parte.

J.L
<3

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